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Grupos cubanos
anticastristas fustigaron a los jefes de Estado y de
Gobierno que participan en la XIV Cumbre Iberoamericana
en San José, por incluir al gobierno de la Habana entre
los participantes del foro. ''Un gobierno que no ha
sido elegido libremente por su pueblo, matiza de
ilegitimidad a vuestra organización. Una tiranía
totalitaria y brutal, que ha esclavizado a una nación
durante cuarenta y cinco años, al ser aceptada como
gobierno empaña la imagen de vuestra Cumbre'', afirma un
comunicado suscrito por cuatro organizaciones de cubanos
en el exilio.
''La dimensión de las violaciones cometidas ... es
tan grande y evidente que la palabra que define su
actitud es burla. Si no existe responsabilidad ni
penalidad por estas acciones entonces no hay seriedad en
vuestra gestión'', apunta el comunicado. |
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El documento está suscrito por el Primer Partido Nacionalista
Democrático de Cuba, el Partido Independentista Cubano, el Pan
American Institute for Democracy y la Asociación de Músicos
Cubanos en el Exilio.
Los opositores al régimen de la isla aprovecharon el tema
central de la Cumbre, que concluyó ayer en San José, para
referirse a la educación en Cuba, que definieron como ``un
adoctrinamiento obligatorio''.
''La familia cubana no tiene derecho a escoger libremente la
educación de sus hijos en ningún aspecto. Toda la actividad
educacional está dictada y controlada por el gobierno'',
señalaron.
Otros anticastristas, como Huber Matos, criticaron al
presidente del gobierno español, Jose Luis Rodríguez Zapatero,
por proponer excluir a los exilados cubanos de actividades de
las embajadas europeas en La Habana.
El martes, activistas de diversos grupos simpatizantes de
Cuba en Costa Rica impidieron la realización de un foro que iban
a realizar anticastristas en un salón de la Asamblea
Legislativa, y que provocó una condena por parte de la
cancillería cubana.
En el foro iban a participar el ex presidente de Costa Rica,
Luis Alberto Monge (1982-86); el ex presidente salvadoreño
Armando Calderón (1994-99), el escritor cubano nacionalizado
español Carlos Alberto Montaner y el vicepresidente del Senado
checo, Jan Ruml; quienes se vieron obligados a abandonar el
recinto.