Reconocimiento
y compromiso para Damas de Blanco
Desde Cuba por Miriam Leiva
LA HABANA, Cuba - 26 de Noviembre de 2005 - (CUBANET) - Las Damas de Blanco ofrecimos a Santa Rita de Casia un ramo de flores luego de asistir a misa, poco después de conocer que habíamos recibido el Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia que nos confirió el Parlamento Europeo el 26 de octubre pasado. No era domingo, día en que desde marzo de 2003 concurrimos a su iglesia para rogar a la "Abogada de los Imposibles" por su poder de intercesión, que escuche nuestros ruegos y nos ayude a lograr la libertad inmediata e incondicional de nuestros pacíficos seres queridos.
Nuestra peregrinación desde sitios de la capital o del archipiélago de Cuba muy distantes hasta allí nos ha unido y, sobre todo, nos propicia encontrarnos con la fe y la esperanza. En momentos de gran tensión y desconcierto, el templo nos acogió con sus misas, las sabias y serenas homilías del padre José Félix Pérez y la comunidad de religiosos y feligreses. Poco a poco fuimos impregnándonos de la paz espiritual que nos fortaleció para enfrentar inesperadas situaciones muy difíciles y alejadas de nuestras experiencias previas.
Al propio tiempo, hemos ido aprendiendo una nueva forma de enfrentar la vida, más solidaria. Desde los primeros días, cuando la mayoría nos conocimos en los cuarteles de la Seguridad del Estado (a donde habían llevado a nuestros esposos, hijos, padres, hermanos o sobrinos) nunca nos preguntamos cuáles eran nuestras preferencias políticas o religiosas. Nos ha unido el dolor y la injusticia cometida contra ellos y nuestras familias. Incluso muchas Damas de Blanco no profesan la religión católica, y en esos casos sus creencias y prácticas son muy respetadas.
Es evidente que en toda Cuba hemos recibido el respeto de la población, a pesar de los esfuerzos de las autoridades por denostar nuestras verdades: que han condenado hasta a 28 años de cárcel a cubanos inocentes, quienes únicamente han pretendido expresar libre y pacíficamente sus ideas, o sea, desprenderse de la doble moral, las mentiras, las delaciones con acusaciones inventadas, los odios y las revanchas que tanto han lesionado los valores éticos de la nación cubana.
La comprensión y el apoyo del pueblo en general, que sí conoce quiénes somos y por qué luchamos, a pesar de que no tenemos acceso a los medios de difusión, nos han convencido de que podremos lograr que la razón se imponga, nos han fortalecido e infundido valor.
Agradecemos los criterios del Cardenal Jaime Ortega Alamino, expresados al conocer nuestra nominación al Premio Sajarov, cuando respondió a la prensa extranjera: "Es un premio que tiene que ver con esa actitud pacífica de ellas, muy pacífica en cuanto a reclamar por sus esposos, sus familiares, sus hijos; lo hacen de manera muy pacífica, muy correcta … En las concepciones que tiene la Unión Europea con respecto a ese premio sí pueden estar estas personas; me parece lógico que hayan considerado esto, y que ellas lo sentirán evidentemente como algo que las enaltece … Incluso cuando van a la iglesia no han utilizado tampoco el templo como lugar de protesta; ellas van a misa allí, y puede ser después que caminen, pero nunca lo han utilizado como lugar de protesta. Sería un premio que contribuiría a difundir el empeño de ellas por la libertad y el bienestar de sus esposos".
El premio de la Unión Europea honra al físico ruso, inventor de la bomba de hidrógeno, Andrei Sajarov (1921-1989), quien preocupado por las consecuencias de sus trabajos tomó conciencia del peligro de la carrera de armamentos nucleares para el futuro de la humanidad. Fue considerado disidente de ideas subversivas en la Unión Soviética, y en 1970 creó el Comité por la Defensa de los Derechos Humanos y las Ideas Políticas. En 1975 fue galardonado con el Premio Nóbel de la Paz, que no pudo ir a recibir por haber sido confinado a la ciudad de Gorki. No obstante, antes de fallecer apreció los cambios hacia la democracia en su país ya desde su hogar en Moscú.
En 1988 el Parlamento de la Unión Europea concedió por primera vez el Premio Sajarov a Nelson Mandela, figura emblemática de la resistencia de la población negra de Africa del Sur contra el inhumano régimen del apartheid y primer presidente negro -Premio Nóbel de la Paz- y Anatoli Marchenko, uno de los disidentes más conocidos de la Unión Soviética, quien murió a causa de una huelga de hambre en 1986, en la cárcel de Chistopol, tras 20 años de prisión. Entre los distinguidos se encuentran Aung San Suu Kyi, luchadora por la libertad de Birmania (Myanmar) y Premio Nóbel de la Paz, desde hace años confinada a prisión domiciliaria; las Madres de la Plaza de Mayo, y el cubano Oswaldo Payá Sardiñas (2002). En 2005 el galardón ha sido compartido por la Dra. Hauwa Ibrahim, abogada de Nigeria, por Reporteros sin Fronteras y las Damas de Blanco.
Un mayor compromiso hemos contraído al recibir el Premio Sajarov. Unidas en la diversidad, iguales entre muchas. En fin, voces todas, ahora más que nunca estamos empeñadas en alcanzar el premio cimero: la libertad inmediata e incondicional de los 75. Para las causas justas y la tenacidad nada es imposible.
![]() |
Sección desde CUBA | HOME |