AFP/ París. El periodista y
poeta Raúl Rivero pidió el martes en París que los presos políticos de
su país no caigan en el olvido, en una jornada en la que tuvo la
posibilidad de agradecer en persona a los responsables de la UNESCO el
Premio mundial de la Libertad de Prensa que le concedieron en 2004.
Según informaron a la AFP portavoces de la
Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO), el director general de la entidad, Koichiro Matsuura, recibió
brevemente y en privado a Rivero.
Además de la reunión con Matsuura, Rivero aprovechó
su estancia en París para reunirse con el vicepresidente de la Asamblea
Nacional (Cámara baja francesa), Yves Bur, y el socialista Laurent
Fabius, político que lo apadrinó durante su estancia en prisión.
Fabius y Rivero conversaron de la situación de los
presos políticos cubanos y de la "necesidad de recordarlos
individualmente, por su nombre y apellidos" para que no caigan en el
olvido.
"Lo más importante es vencer el olvido en el que
quiere sepultarlos el gobierno de Cuba", declaró Rivero, animando a
Francia a seguir luchando por su liberación y para que "dejen de ser una
cifra y se hable de ellos como personas que tienen una familia y que
están perdiendo sus vidas".
Fabius recordó que "una dictadura en nombre de la
izquierda es un timo" y pidió a Rivero detalles sobre la situación
interna en la Isla.
El escritor le recordó que la desesperación de muchas
familias aumenta por la creciente pobreza, la fascinación por Estados
Unidos crece y las personas están dispuestas a "echar a perder sus
vidas" huyendo en balsa o casándose con el primer extranjero que se
presente.
Fabius regaló a Rivero una copia del manuscrito de la
Marsellesa, el himno nacional francés, y el escritor cubano le trajo un
ejemplar de su libro Sin pan y sin palabras, sobre la falta de
libertad en la Isla.
Rivero participó posteriormente en una manifestación
semanal que el colectivo Solidaridad Cuba Libre organiza frente a la
Embajada de Cuba en París.