Héroes con espíritu de hierro

Claudia Márquez Linares

LA HABANA, diciembre (www.cubanet.org) - A los comunistas les encanta eso de crear héroes. Cualquiera que demuestre lealtad a sus principios ya es considerado un héroe o, en su versión tropical, un "vanguardia nacional". No importa que esté vivo o muerto. El problema es anunciarlo por todos los medios de comunicación -no por gusto los tienen en su poder- y mitificar las cualidades humanas hasta elevarlas a la perfección.

Pero en Cuba existen los héroes anónimos al igual que en cualquier parte del mundo. Esos que no salen a diario y veintenas de veces por la televisión (como los cinco espías cubanos presos en Estados Unidos). No podemos ver sus rostros con banderas y estrellas pero sí conocemos sus actos. No se trata de que les llamemos héroes, sino que con su actitud ante los momentos difíciles ya se están ganando un espacio en la historia de Cuba.

Manuel Vázquez Portal no ha cesado de ejercer el periodismo libre aún desde una celda tapiada. Desde hace meses el poeta sólo comparte sus momentos con algún que otro insecto, un majá y las cuatro paredes de su celda. No puede abrir ambos brazos pues el espacio no es suficiente. Según nos cuenta su esposa, Yolanda Huerga, Vázquez escribe de pie apoyado en la pared. No tiene ni una silla ni una mesa sólo una estrecha y dura cama, cuyos misterios sólo conocen Vázquez y el resto de los 74 prisioneros de conciencia dispersos por las inmundas cárceles del país.

A éstos ya el gobierno cubano, sin pretenderlo, los convirtió en héroes. Todas las injusticias y falta de garantías legales han sido un impulso para la condena internacional. Cuando se le cuenta al cubano común lo que ha ocurrido con estos hombres, su asombro e indignación es compartida. La mayoría de los 75 se encuentran en celdas solitarias desde hace ocho meses.

Desde el aislamiento total, sin acceso a la radio ni a la televisión, estos prisioneros de conciencia siguen luchando por sus derechos. Cuando los ocho que se encuentran en la Prisión Kilo 5 ½ en Pinar del Río escribieron una carta a la opinión pública internacional sobre las condiciones en las que tienen que sobrevivir en esta prisión bajo el estatus de "máximo rigor", también le enviaron una copia al Jefe del Penal. Esto demuestra mucha valentía, pues la población común penal cubana no conoce cómo reclamar sus derechos.

La respuesta ha sido separarlos. Oscar Elías Biscet, uno de los firmantes de esta denuncia, fue enviado a la prisión Kilo 8. A los huelguistas de Holguín también los dispersaron. Angel Moya Acosta ha sido enviado a Granma, Enrique Mayo a Boniatico, Santiago de Cuba y Antonio Díaz Sánchez a la prisión Cuba Sí, en Holguín. Donde quiera que los ubiquen continuarán alzando su voz aunque los únicos que los escuchen sean sus carceleros. A alguno le remorderá la conciencia presenciar la valentía de estos hombres y el coraje de gritar al mundo las injusticias de que han sido víctima.

Manuel Vázquez Portal luego de la huelga en Boniatico fue trasladado a la prisión de Aguadores en Santiago de Cuba. Separarlo del resto de los prisioneros de conciencia no significó el final de sus protestas. Como muestra de solidaridad con los huelguistas de Holguín comenzó un ayuno junto a una veintena de presos comunes al que le puso fin el domingo 16 de noviembre.

Aunque los aíslen y los separen unos de otros, lo que van a lograr es que los presos comunes se solidaricen con estos hombres defensores de los derechos humanos en cualquier lugar donde se encuentren.

No tenemos dudas los que hemos seguido muy de cerca la realidad de los prisioneros de conciencia que para sobrevivir en una cárcel cubana hay que tener un espíritu de hierro. Los 75 y los más de 300 presos políticos son los héroes anónimos que han demostrado su pasión por la libertad y amor por Cuba.