Un periodista relata acosos y amenazas
Agence France Presse, PARIS.
''Yo también estaba en la lista'' de los periodistas que fueron detenidos en marzo pasado en Cuba, aseguró ayer Yoel Blanco García, de 27 años, un reportero independiente que huyó de la isla antes de la última oleada de arrestos y que encontró refugio en la flamante Casa de Periodistas de París.
''Estoy convencido de que hubiese estado en la lista'', confesó a la Agence France Presse el reportero cubano, que había formado parte del Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey (centro) y que conocía personalmente a varios de sus colegas que cayeron detenidos, como Normando Hernández González, Pablo Pacheco Avila y Mario Enrique Mayo.
''Cada vez que la policía me detenía o me arrestaba en la calle de forma preventiva, me decían que mi expediente seguía creciendo y que ellos me iban a meter en prisión en cualquier momento'', agregó Blanco, quien llegó a París hace un año.
Las autoridades cubanas detuvieron en marzo a 75 disidentes, entre ellos 26 periodistas, a los que condenaron un mes después a penas de 14 a 27 años de cárcel.
''Lo que más presión me hizo para que dejara Cuba era el acoso que sufrían mis padres. Psicológicamente estaban muy afectados'', explicó Blanco. 'Decidí 'salir' por ellos'', agregó.
''Si estando yo libre, mi mamá ya estaba muy mal, pienso que estando en prisión le hubiera pasado cualquier cosa'', confesó el periodista.
En París, Blanco consiguió una plaza en la flamante casa de periodistas, inaugurada este viernes y que ofrece durante un período de seis meses una habitación a quince reporteros, mientras efectúan los trámites para lograr el estatuto de refugiado.
''Es un apoyo muy grande a las personas que arriesgan sus vidas por que se conozca lo que pasa en sus países'', afirmó.
''Aquí he conocido la solidaridad y la libertad que en mi país no existen'', añadió.