Posted on Thu, Dec. 25, 2003

Reina la tristeza para las familias de 300 disidentes

El Nuevo Herald
 

Las celebraciones de Navidad albergarán este año un sentimiento de pesadumbre y desolación en más de 300 hogares cubanos, donde esposas, hijas, hermanos y madres estarán recordando al ser querido que cumple tras las rejas una larga condena por motivos políticos.

La fecha será especialmente sombría para las familias de los 75 periodistas independientes y opositores pacíficos que el pasado abril recibieron las más severas penas dictadas contra la disidencia interna en la última década: entre 28 y 14 años de cárcel. Algunos de ellos pasarán la jornada en celdas de castigo, incomunicados, sin poder siquiera ejercer el derecho a una llamada telefónica, a cientos de kilómetros de sus domicilios.

Para Elsa Morejón esta será la sexta Navidad consecutiva que pasará sin la compañía de su esposo, el líder opositor Oscar Elías Biscet, condenado a 25 años.

''El sufrimiento es doble'', expresó Morejón. ``Es también la primera vez que no estaré junto a mi único hijo [Yan Valdés, de 21 años], que vive en Miami''.

Morejón espera que este jueves le lleguen noticias del penal de Pinar del Río, donde su esposo está sometido nuevamente a castigos severos desde el pasado 8 de diciembre. En ocho meses de encarcelamiento, sólo ha podido verlo una vez.

Ella decidió permanecer en su casa y orar ''por todos los cubanos que sufren injusticia, marginación, carcel, persecución o enfermedades''. En un mensaje de Navidad firmado junto a otros reconocidos disidentes, Morejón pidió a sus compatriotas ``una oración que neutralice el odio que ha enfermado a tantos corazones en el mundo y ha dividido a muchas familias''.

Aunque los escenarios de La Habana no muestran este diciembre el despliegue luminoso de motivos navideños que se adueñan de otras capitales del mundo, muchos han engalanado sus viviendas con arbolitos y luces de colores en ocasión de la festividad. Las iniciativas domésticas se han expandido a partir de 1997, luego que el gobierno cubano restaurara oficialmente la celebración de la Navidad, vísperas de la visita del papa Juan Pablo II.

En casa de Laura Pollán, compañera del opositor Héctor Maseda, nunca dejaron de poner el arbolito en la sala, pero en esta ocasión el tradicional motivo navideño fue diseñado particularmente por ella, con la intención añadida de recordar a los prisioneros de conciencia.

En la copa del árbol fue colocado un número 75. Su alumbramiento fue el pasado 20, coincidiendo con los nueve meses de prisión cumplidos por el grupo.

En las tiendas estatales en divisas, un árbol navideño puede costar hasta los $60 (unos 1,600 pesos cubanos), un precio inalcanzable para el cubano de a pie. Otras provisiones navideñas, como los turrones, sólo están disponibles en dólares.

Pollán fue una de las ''privilegiadas'' con visita familiar este 24 de diciembre.

La ocasión servirá para oficializar su matrimonio con Maseda, luego del visto bueno de las autoridades carcelarias.

''El sufrimiento por esta injusticia no puede hacernos perder la alegría de vivir y celebrar'', dijo Pollán.

Pero Blanca Reyes, esposa del periodista y poeta Raúl Rivero, se confiesa hondamente deprimida en estos días festivos.

''Es una tragedia'', dijo Reyes, quien visitó a Rivero el pasado martes en la prisión de Canaleta, Ciego de Avila. 'Me siento muy infeliz, porque mi familia está desbaratada: mi esposo tras los barrotes, mi hijo [Miguel Angel] en Miami, adonde no se me ha permitido viajar; mi suegra [de 84 años], que sólo atina a ver películas en video para `salirse' del mundo''.

Sin embargo, Reyes acordó con su esposo un peculiar festejo para esta ocasión. ''Este miércoles por la noche, ambos vamos a escuchar el programa radial Nocturno [con éxitos musicales del ayer], él desde la cárcel y yo en casa, para sentir que estamos cerca'', relató.

Asimismo Gisela Delgado, esposa del disidente Héctor Palacios, pasará la Navidad sabiendo que su cónyuge cumple una condena de 25 años.

El ex prisionero político Angel de Fana, director de la organización Plantados en Miami, recordó su experiencia de 20 años de cárcel.

''Esa fecha es una agonía en la prisión'', dijo De Fana. ``Es el día que más sientes la ausencia de la familia, el día que más preso estás''.