Posted on Tue, Dec. 02, 2003

 

Payá llama a un diálogo nacional

El Nuevo Herald

Oswaldo Paya

 

En una iniciativa para reactivar el protagonismo de la disidencia interna, el opositor Oswaldo Payá Sardiñas convocó a un diálogo nacional por una transición pacífica que sea ''dirigida y diseñada por los propios cubanos'' en la isla.

En un documento distribuido desde La Habana la noche del domingo, el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MLC) y Premio Sajarov 2002 afirmó que ese diálogo comenzará muy pronto y estará animado por los comités ciudadanos del Proyecto Varela (PV), que suman más de 100 en todo el país.

''Todos están invitados a participar'', aseveró Payá en el texto, titulado ''Mensaje desde Cuba a la Unión Europea [UE]''. ``Así lograremos un proceso de reconciliación, de superación de odios, de democratización, sin caer en extremos, ni en modelos que dejen aún más desamparadas a las mayorías. Una transición cubana pacífica, dirigida y diseñada por los propios cubanos''.

De hecho, la invitación fue extendida a todas las agrupaciones y movimientos de la disidencia interna que deseen sumarse al proyecto.

El comunicado pide además la cooperación y el apoyo moral de la UE en el proceso, y exhorta a los gobiernos europeos a que no reanuden conversaciones con el régimen de Fidel Castro mientras no se produzca una perspectiva favorable a la participación de ''los cubanos con todos sus derechos'', o de lo contrario ``se convertirá [el diálogo] en una afirmación y aceptación del orden de no derechos''.

El comunicado rechazó la idea de un ''diálogo constructivo'' entre la UE y el régimen castrista, mencionado semanas atrás por el canciller cubano Felipe Pérez Roque.

''Este diálogo debe ser con todos los sectores de la sociedad cubana, porque Cuba somos todos los cubanos y no sólo el gobierno'', enfatizó el mensaje.

Según Payá, los promotores del PV preparan actualmente un documento de trabajo para orientar la propuesta de diálogo.

Pero el representante del PV en el exterior, Francisco de Armas, adelantó que ``la nomenclatura del régimen no está invitada a dialogar''.

''El diálogo no excluirá a nadie dentro de la sociedad civil, pero es un diálogo entre cubanos, no con las autoridades del régimen'', precisó De Armas, quien calificó este paso como ``fruto del respaldo popular conquistado por el Proyecto Varela''.

Lanzado en el 2001 como una propuesta para promover cambios democráticos a partir de la Constitución vigente, el PV logró presentar el pasado año más de 11,000 firmas pidiendo un referendo a la Asamblea Nacional (parlamento). La campaña acumula ya más de 40,000 firmas, pero el gobierno cubano rechazó tajantemente la propuesta y aprobó una cláusula constitucional para declarar el ''carácter irrevocable'' del sistema socialista.

De Armas explicó que el diálogo aprovechará la infraestructura creada nacionalmente por los comités ciudadanos del PV y se desarrollará mediante ''discusiones ciudadanas en asambleas abiertas'', que comenzarían a más tardar el próximo enero.

La iniciativa se produce apenas dos meses después de que el presidente George W. Bush anunciara la creación de una Comisión de Ayuda a una Cuba Libre, con el fin de acelerar y planificar la transición democrática en Cuba.

La pasada semana, líderes de la ilegal Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y de la Fundación Lawton de Derechos Humanos divulgaron una declaración de 12 puntos que establece pautas para un cambio democrático en la isla.

De Armas negó que este ''diálogo nacional entre cubanos'' sea una respuesta a recientes propuestas sobre la futura transición en la isla.

''No estamos en posición de responder, sino de crear'', argumentó el activista, radicado en Puerto Rico. ``Abogamos por la búsqueda de una solución pacífica entre cubanos y en este proceso sobrevivirán sólo las iniciativas que emanen de una verdadera movilización popular''.

Ayer era aún escasa la divulgación del documento entre otros grupos disidentes en Cuba y el exilio.

''Desconozco el documento, pero respaldo toda idea encaminada a buscar una solución a la crisis cubana'', dijo ayer Vladimiro Roca, representante de la coalición disidente Todos Unidos. ``Incluso, el diálogo con las autoridades del gobierno''.

Sin embargo, Roca consideró que la credibilidad de las iniciativas queda en entredicho ``cuando se convoca al diálogo y la reconciliación, pero sus promotores no son capaces de dialogar y reconciliarse dentro de la propia oposición interna''.

En Miami, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) declinó anoche ofrecer una opinión definitiva sobre la propuesta de Payá y dijo que estudiaría el documento final.

''Le daremos la atención y la seriedad que merece todo documento producido de buena fe dentro del movimiento disidente cubano'', dijo Joe García, director ejecutivo de la FNCA.

Desde La Habana, Elsa Morejón, integrante de la Fundación Lawton y esposa del prisionero de conciencia Oscar Elías Biscet, expresó que ``el diálogo entre la oposición es permanente, siempre respetando las diferencias''.

''Se dice que las posiciones de fuerza no resolverán nada, pero aquí la fuerza no la estamos ejerciendo nosotros, sino el gobierno'', agregó Morejón.