CUBA, LA MAYOR CARCEL DE PERIODISTAS DEL MUNDO


 

Cuba, la mayor prisión de periodistas del mundo

Un informe de Reporteros Sin Fronteras asegura que en la isla ya no se censura, se encarcela

El secretario general de «Reporteros sin Fronteras» (RSF), Rafael Jiménez Claudín, denunció ayer que Cuba «se ha convertido en la mayor cárcel de periodistas del mundo» porque en la isla «ya no se censura» sino que «directamente se encarcela». 

Para Jiménez Claudín el régimen del tirano Castro es el líder internacional en depredadores de Prensa.

 El secretario de Reporteros Sin Fronteras hizo estas declaraciones durante la presentación del anuncio de cine «Letras prohibidas», que denuncia la grave situación por la que atraviesan los periodistas en la Cuba de Fidel Castro.


A la presentación del anuncio acudieron Rafael Rubio, Presidente de la Asociación Española Cuba en Transición (AECT); Orlando Fondevila, poeta cubano, ex preso de conciencia, y periodistas como la colaboradora de LA RAZÓN, Carmen Gurruchaga, Víctor de la Serna, Javier Valenzuela y Enrique Vázquez. Para Jiménez Claudín, Fidel Castro «se ha situado como el líder más internacional de los depredadores de la prensa» y esta «persecución contra periodistas independientes» lleva a RSF a «reclamar la inmediata puesta en libertad de los periodistas cubanos encarcelados». Según Javier Valenzuela este anunció hará ver a la gente que el país a dónde va «tiene una doble contradicción, es un infierno y un paraíso». El infierno para Valenzuela es que «el pueblo cubano pasa por una situación de miseria y opresión política e intelectual», algo que algunos turistas no llegan a ver.
   El poeta cubano Orlando Fondevila aseguró que «en Cuba hay un régimen que persigue a los periodistas y a los poetas», y en su opinión, «la verdad y la poesía no pueden ser vencidos por la tiranía». El presidente de AECT espera que «en breve esta situación se solucione» aunque para ello «hay que seguir colaborando en actos como este» y así «poder llevar la democracia a Cuba». Aunque la solución para Carmen Gurruchaga «no pasa por el embargo», si sería «conseguir poco a poco que la democracia vaya entrando en Cuba», algo que según la colaboradora de LA RAZÓN «no pasará mientras viva el dictador». «Espero que el dictador acabe pronto y que dentro de Cuba haya un movimiento democrático lo suficientemente fuerte como para instalar una democracia», añadió Gurruchaga. El tono pesimista lo puso Víctor de la Serna, quien cree que «a partir de la Guerra Fría las alianzas ya no están tan claras», ahora «son más de conveniencia». «Los gobiernos se están arropando los unos a los otros y es la sociedad civil y los defensores de la libertad de expresión los que se empiezan a encontrar inertes», agregó; «los gobiernos no nos ayudan nada», concluyó Victor De la Serna.
   El pasado mes de marzo 28 periodistas fueron detenidos por «difundir ideas y opiniones al margen del control gubernamental y, después de juicios sumarios, condenados a penas de entre 14 y 27 años de cárcel. Un total de 75 disidentes, periodistas independientes y activistas de derechos humanos cubanos fueron detenidos y sometidos a juicios sumarios, en los que fueron condenados un total de 1.454 años de prisión por conspirar con Estados Unidos Unidos y atentar contra la independencia del Estado y los principios de la revolución. Entre los periodistas sentenciados se encontraba Raúl Rivero, vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP en Cuba, quien fue condenado a 20 años de prisión por el régimen castrista.
   Las detenciones, consideradas por la oposición como la mayor ola represiva en décadas, y la ejecución de tres secuestradores de una lancha, el pasado 11 de abril, suscitaron críticas en todo el mundo, que el régimen cubano rechazó argumentando que intentaba defender la soberanía nacional. La Unión Europea aprobó el 5 de junio un bloque de «sanciones políticas» contra el Gobierno de la isla que, a su vez, respondió movilizaciones frente a las embajadas de España e Italia, países considerados por La Habana como responsables de las medidas adoptadas por la Unión Europea.

Haciendo una breve retrospectiva de los hechos más notables de este año que termina recordemos que:

El 18 de marzo la policía de Fidel Castro detuvo a 26 periodistas independientes al mismo tiempo, y por los mismos motivos, que a medio centenar de disidentes políticos.

A principios de abril, la justicia de Fidel Castro condenó a esos periodistas a penas de entre 14 y 27 años de cárcel, tras unos procesos estalinistas, resueltos en tres días. El tribunal les castigó por una pretendida colaboración con Estados Unidos "contra la independencia y la integridad territorial del Estado", un "crimen" castigado por el artículo 91 del Código Penal, así como por la ley 88 de "protección de la independencia nacional", apodada "ley mordaza". Los "culpables", es cierto, publicaban regularmente artículos en algunos medios de comunicación extranjeros, sobre todo norteamericanos (en Cuba no se tolera ningún periódico, ninguna radio ni televisión privadas o independientes), y recientemente tuvieron la osadía de editar en su propio país dos revistas clandestinas, "de Cuba" y "Luz Cubana", audacia sin precedente en 44 años de régimen castrista.

Estas nuevas persecuciones contra los opositores políticos y los periodistas independientes, así como la ejecución, el 11 de abril, de tres candidatos al exilio que desviaron un barco para intentar llegar a Florida, han sido un revulsivo para los demócratas de todos los colores y de todos los países, llevando incluso a la propia Unión Europea a reconsiderar una eventual cooperación económica con La Habana.

Reporteros sin Fronteras hace un llamamiento a firmar una petición reclamando la inmediata puesta en libertad de los 26 periodistas cubanos, encarcelados con el objetivo de amordazar la libertad de expresión.

Con la razzia del 18 de marzo, Cuba se ha convertido en la mayor cárcel de periodistas del mundo, y Castro en el "Líder máximo" de la internacional de los predadores de la prensa