El Embargo en Fotos y Cifras

por Pablo Alfonso de "Ël Nuevo Herald"

Miércoles 8 de octubre del 2003

Este lunes se inauguró en La Habana una curiosa exposición de 40 fotografías sobre los efectos que el embargo norteamericano ha provocado en la economía cubana. Su título: Una mirada fotográfica al bloqueo. La muestra fue presentada en la sede del Centro Internacional de Prensa, por Felipe Pérez, ministro de Relaciones Exteriores.

''Esto es un testimonio más de los efectos que provoca en nuestro pueblo el bloqueo más largo de la historia'', dijo Pérez refiriéndose a la exposición que muestra, entre otras fotos, bicitaxis que suplen a los automóviles y yuntas de bueyes para arar la tierra, según indicaron agencias internacionales de prensa.

Esas imágenes merecen una reflexión. Vayamos por partes. El embargo económico norteamericano a Cuba lleva en vigor más de 40 años y, sin duda, ha creado problemas a la economía de la isla. Pero la realidad no es como la pinta la dictadura cubana. Como reconoció, el ex mandatario norteamericano, Jimmy Carter, durante su visita a Cuba el pasado año ``este tipo de restricciones no son la causa de los problemas económicos de Cuba. Cuba tiene intercambio comercial con más de 100 naciones, y, por ejemplo, puede comprar medicinas a mejor precio en México que en los Estados Unidos''.

Volviendo a las fotos de los bicitaxis y las yuntas de bueyes, es bueno recordar a las nuevas generaciones de cubanos, que tal primitivismo no tiene nada que ver con el embargo norteamericano. Es simple y llanamente consecuencia de la ineficiencia y la incapacidad de sus gobernantes; del fracaso económico que significa el castrismo.

Hubo un tiempo en los primeros años de la década del 70, en que Cuba era un muestrario internacional de equipos, maquinarias agrícolas y transportes de todo tipo. Del Japón llegaban los camiones Hino y las grúas Kato; de Francia los camiones Berlier y las bulldozer Richard; de Suecia los Volvos; de España los Pegasos; de Inglaterra los ómnibus Leyland; de Argentina los Chevys y de Italia, los lujosos Alfa-Romeo que servían de patrullas a la policía política.

Todo esto sin contar con los miles de equipos comprados en la Unión Soviética (URSS) y los países de Europa Oriental. Los jóvenes que hoy tienen 20 años, apenas tenían 8 años de edad cuando desapareció la URSS, y la historia de aquellos años de dependencia económica y política es un tabú en la Cuba de hoy.

Las cifras oficiales de la Organización de Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hablan por sí solas: Cuando comenzó el embargo (1962) Cuba tenía 15,000 tractores en uso y 78,000 en 1992; en 1962 existían 1,900 cosechadoras agrícolas y 7,400 en 1992.

Algunos titulares de Granma ilustran mejor el tema: Suministrará Rumanía a Cuba mil tractores (10/11/1981); Adquiere Cuba dos mil tractores de doble tracción (17-02-1969); Prestará Cuba tractores a Nicaragua (17-08-1981); Arriban a nuestro país más de 400 autos de frabricación argentina (21-08-1974); Incorporarán al servicio de taxis libres 510 autos Lada en Ciudad Habana (04-05-1981).

Creo que la mejor conclusión del tema es un soneto compuesto en la isla a principios de los 90', que expone con fina ironía las consecuencias del embargo, tras el derrumbe del comunismo.

La yuca, que venía de Lituania,

el mango, dulce fruto de Cracovia,

el ñame, que es oriundo de Varsovia

y el café que se siembra en Alemania.

La malanga amarilla de Rumania,

el boniato moldavo y su dulzura;

de Siberia el mamey con su textura

y el verde plátano que cultiva Ucrania.

Todo eso falta y no por culpa nuestra.

Para cumplir el plan alimentario

se libra una batalla ruda, intensa.

Y ya tenemos la primera muestra

de que se hace el esfuerzo necesario:

hay comida en la tele y en la prensa.