EL XXII CONGRESO DE LA INTERNACIONALSOCIALISTA (I.S.) CONDENA A CUBA

(Conferencia
de Prensa al final de la XXII Congreso de la Internacional Socialista (IS).
Sentados: Luis Ayala, Secretario General de la IS, Antonio Guterres, Presidente
de la IS y el Presidente del PDT de Brasil. De pie, el delegado Nicolás Ampuero,
y autor de este artículo).
Por
primera en la historia la Internacional Socialista (I.S.) condena
mayoritariamente la política agresiva y violenta ejercida contra todo aquel que
disiente de lo oficial, es decir, de la línea castrista impuesta en toda Cuba.
Esto ocurrió en el XXII Congreso de la I.S., que se realizó en Sao Paulo,
Brasil, del 27 al 29 de octubre del presente año, evento que reunió a partidos
políticos de más de 150 países, 52 de los cuáles están hoy en el poder.
No
fue fácil para quienes participamos como delegados, el afrontar un tema tan
escurridizo en otros tiempos, y que en el presente sigue generando discrepancias
al interior de nuestro referente político.
Los
primeros días del Congreso, aprobamos una Carta Ética en la que señalamos en
su encabezado: “Nosotros, los partidos miembros de la Internacional Socialista,
reafirmamos nuestra total adhesión a los valores de libertad, justicia,
solidaridad y paz que son el fundamento del socialismo democrático.
En
el punto 2 de dicho Código, se exhorta a los partidos miembros a:
”Defender
la democracia pluralista, lo que implica: que los ciudadanos tengan la libertad
de elegir entre diferentes opciones políticas en el marco de elecciones libres;
que exista la posibilidad de un cambio de gobierno por medios pacíficos basado
en la libre expresión del pueblo; la garantía de los derechos de las minorías
y de los individuos; la existencia de un sistema judicial independiente basado
en el derecho y aplicado imparcialmente a todos los ciudadanos; la libertad de
prensa”.
En
resumen, toda la Carta contempla situaciones que son sistemáticamente violados
por el gobierno cubano, como la pena de muerte, la tolerancia, el diálogo, el
pluripartidismo, la paz, etc.
Por
su parte, quedó claro que las medidas unilaterales adoptadas por el gobierno
norteamericano, en ningún caso han sido efectivas para desestabilizar el régimen
oprobioso de Castro, mas bien lo fortalece y peor aún lo hace ver como víctima
ante los ojos del mundo, pero los que verdaderamente sufren las consecuencias
del embargo es el pueblo cubano.
Esta
nueva visión, por cierto sin antecedentes anteriores, que logramos tras largos
debates al interior del Congreso, demuestra la pluralidad de opiniones al
respecto, pero donde la democracia y la racionalidad se imponen. Además de los
latinoamericanos, importantes y valiosos aportes al debate pusieron los
delegados de los partidos socialistas de Italia, Portugal, España, Francia y Bélgica.
Al
final, los ánimos se distensaron y se llegó a una redacción que dejó
satisfecho a todos los delegados. En la Declaración Final de Sao Paulo, se
establece que junto con pedir el fin el embargo hacia Cuba, se exige al gobierno
cubano “la pronta liberación de los opositores políticos en el marco de la
legislación nacional vigente y los tratados internacionales sobre derechos
humanos, y al diálogo para continuar el proceso democrático en la isla”.
Este agregado final tiene referencia al llamado Proyecto Varela que se inició
bajo el marco constitucional vigente y que se contempla como el inicio a un
ineludible proceso democrático en la Isla.
Posteriormente, Antonio Guterres, ex Primer Ministro de Portugal y
Presidente de la Internacional Socialista fue también enfático en sus
declaraciones al decir que: “tenemos una gran preocupación por los derechos
humanos, la democracia y el diálogo dentro de la sociedad cubana y subrayó que
el pueblo de la isla necesita encontrar una vía común que conduzca a una
solución democrática”.
Los delegados presentes manifestaron su simpatía por el pueblo cubano, más
no por su régimen. Logramos repartir la Revista “De Cuba” que es dirigida
por Claudia Márquez., entre otros, y manifestaron simpatías por el movimiento
de mujeres que valerosamente libran una batalla para la liberación de sus
familiares, presos en las cárceles espúreas del dictador. En lo personal,
cumplimos el primero de varios de nuestros objetivos: el que se reconozca que en
Cuba se violan los derechos humanos y que su sistema político unipartidista
corresponde a una dictadura. Ahora nos queda avanzar en el reconocimiento como
partido al interior de nuestra familia política y se logró que todos se
enteraran que en Cuba existe un instituto político que comparte los principios
y valores sustentados por la IS, es el Partido Socialdemócrata de Cuba (PSC),
liderado por Vladimiro Roca Antúnez.
Nicolás
Ampuero Catalán
Delegado
al XXII Congreso de la I.S.
y
Miembro del Comité gestor del PSC